Tarzán en la ciudad perdida
Nueva adaptación de la obra de Edgard Rice Burroughs, "Tarzán, la cuidad perdida" conserva la frescura de la novela inicial. Con esta fidelidad se añaden temáticas del mundo contemporáneo, como la denuncia de la colonización o también la necesidad de respetar la naturaleza que pierde poco a poco por culpa de las intervenciones del hombre.
Ficha técnica y personajes principales
La película se inspira en los primeros episodios escritos en un capítulos a partir de 1912 por Burroughs. Fue realizado por Carl Shenkel (título original:Tarzan and the lost city). La música fue compuesta por Christopher Franke, el rodaje tuvo lugar en Africa del Sur.
Al lado del musculoso Casper Van Dien (el héroe de "Starship Troopers"), Jane March, la joven protagonista de "El amante" representa una Jane Porter muy decidida, lejos del estereotipo de la típica burguesa asustada en la selva. Esta pareja de actores se enfrentan a Nigel Raven (Steve Waddington) sabio, saqueador, cazador y verdadero buitre que machaca sin limite ese país africano (raven significa cuervo en inglés). Los personajes de la tribu se distribuyen convencionalmente entre el el fiel brujo Mugambi interpretado por Winston Ntshona y arrebatador Kaya interpretado por Rapulana Seiphemo.
Amalgama referencial y fidelidad al espíritu de la novela
Esta película acumula lo ya visto y no pretende hacer ninguna innovación. Su modo de referencia es ofrecer algo aunque sea en las mismas temáticas algo alejadas de Tarzán.
Así, si tenemos, en la línea de las películas dedicadas al Hombre mono ( y a películas dedicadas a la selva en general), la escena de la catarata, finalizando en unos puros besos con la actriz Jane Porter, tenemos derecho de observar, casi totalmente el baile ceremonial en un pueblo indijena.
Por otra parte, la película utiliza igualmente estamperías más separadas. La brujería hace su aparición en esta historia- lo que parece increible de pensar cuando la historia se desarrolla en Africa-. El jefe de la tribu emplea una magia benéfica para ayudar Tarzán en el combate. Esta intervención de lo irracional se hizó mediante efectos especiales, entre los cuales podemos citar el de la metamorfosis del brujo en un enjambre de abejas.
opar, la ciudad perdida se representa bajo la forma de una piramide, receptáculo de poderosas fuerzas sobrenaturales pero igualmente sanctuario donde los que no tienen el corazón puro, son aniquilados. Los guionistas de este nuevo Tarzán no han olvidado el 5°elemento (Besson) donde figura un escena practicamente identica con una irrupción de luz en el corazón de la pirámide, subiendo hasta las nubes. Dominan también la temática de los aventureros del Arca perdida (Spielberg) donde los nazis zse deshacen como un helado hasta los huesos por una potencia divina pero destructiva.
Esta multiplicación referencial no peligra para la coherencia del relato. Utilizando el primer grado sin pensamientos segundarios, los actores proponen un Tarzán convincente, en la tradición de las buenas adaptaciones de la novela en el cine.
De hecho, la buena calidad de esta última adaptació, es respetar el carácter simple, haciendo referencia a la obra de Burroughs. Hay que señalar que el rodaje posee muy poca violencia y ausencia de fascinación, lo que es extremadamente raro y casi continuo en el cine actual y en los tiempos que corren.
Ultima cualidad del personaje más reencarnado en pantalla de televisión y de cine, es el que más años de vida tiene. Unas cuarenta adaptaciones hasta 1968 está aniquilada por Greystoke, la leyende de Tarzán, señor de los monos" de Hugh Hudson con Christophe Lambert (1983) y "Tarzán en la ciudad perdida" actualmente en la pantalla.
Tenemos igualmente que señalar la voluntad de explicitación de los origenes del personaje, donde se puede observar las constantes referencias a lo que constituye los primeros episodios de Edgar Rice Burroughs.Tarzán, hijo de Lord inglés es abandonado en la selva después de la muerte de sus padres. Criado por los monos, su primera aventura, su primera experiencia es la de sus orígenes. Volverá a Inglaterra para recoger el título y la fortuna de sus padres. Tarzán en la ciudad perdida empieza en 1913 en el Suffolk y cuenta el regreso a la jungla del héroe con el fín de defender los hombres y la naturaleza contra la codicia.