El hombre de la máscara de hierro.

(Veinte años después)


Los héroes han vuelto pero cansados.
Un tema de vuelta en el cine de aventuras es el del regreso del héroe, de su vuelta después de la tormenta, durante los buenos dias como en el pasado. Pero "era mejor antes"como lo afirmó Howard Buten, y el regreso a los asuntos y, sin duda también, de los combates termina siempre sobre la desilusión, el fracaso o la propia muerte. Nuevas aventuras del mito de Crotono, antiguo atleta cubierto de laureles, que muere un buen día, devorado por los lobos por haber subestimado su fuerza envejecida.

Dumas, inspirador de los cineastas.

Las referencias a Alejandro Dumas se imponen en esta problemática. El prolijo autor de novelas de capa y de espada ha, a menudo, usado esta idea de "regreso", hasta poner un título en una de sus novelas " Veinte años después". Es la segunda de las novelas de la trilogía de los mosqueteros: "Los tres mosqueteros"," Veinte años después" y El vizconde de Bragelona o diez años después".

La idéa de Dumas está muy bien abordada en la película reciente de Wallace: "El hombre de la máscara de hierro". "Obra", por cierto, indigente (Pensemos en la vulgaridad de connotaciones de la historia bajo en reinado de Luis XIV, en las cuales Dumas pretende coger informaciones: Siempre desea referirse en la historia real de Francia...). La producción de Hollywood se inspira en ocasiones muy raras en la historia del "Vizconde de Bragelona".

Cuatro actores con bastante renombre juegan sobre su potente madurez, con los primeros signos de vejez, para volverse más humanos, más interesante frente al espectador, en definitiva los mosqueteros pretenden ser más apuestos.

John Malkovitch se integra en el papel de Atos, Gérard Depardieu en Portos, Gabriel Byrne en Dartañan y Jeremy Irons, en Aramis convertido en el General de los Jesuitas y oponente inconfundible del Rey de la época, Luis XIV. Los héroes envejecidos con el tiempo se humanizan más, las dificultades que adquieren (impotencia de Portos), la desesperación afectiva (la muerte del hijo de Atos), y las dudas políticas de Aramis. Lejos de poder recordar, como en la primera trilogía, la certidumbre que destacan los carácteres de los personajes, Los héroes "del hombre de la máscara de hierro" vuelven a poner a prueba el significado de su compromiso con la corona francesa. Dartañan pone en duda su deber de seguir sirviendo ese rey tan cruel, Luis XIV, cuando Aramis ya ha optado por la conspiración.

Algunas referencias cinematográficas.

Para tener una pequeña anecdota de Sean Connery, en "Never say Never", el James Bond rodado por Irvin Kershner en 1983, ha interpretado un espía envejeciendo condenado a seguir ante esa aventura, un entrenamiento intensivo. Pero es sobretodo en la película de "En nombre de la rosa" de Richard Lester en 1976( basada en la novela de Umberto Eco) , que el actor escocés realiza un papel impresionante de lo que podríamos llamar el "Robin Hood,veinte años después". Se aprende en esta película que dormir en los bosques es malo para el reúma, y finalmente, el sherif de Nottingham es un intelectual brillante y no un ser sanguinario. Después de un último combate, Robin y Mariana (Audrey Hepburn) prefieren escapar de este mundo desconocido para ellos por sus cambios por el veneno.

Lejos de los alumbrados bastante crudos y violentos de estas películas donde resaltan más los personajes jóvenes, donde el maniqueísmo reina como único amo, estas películas de segunda generación, osea la generación que sigue, concreta el abandono de los valores adquiridos en el pasado, en una duda que se hace constantemente más latente. De cierto modo, podemso afirmar que el héroe envejecido se acerca cada vez más al antihéroe.

Esta pregunta planteada, este esfuerzo realizado sobre el mito, ya apareció en las películas de vaqueros de los años 60. Las realizaciones de Sam Peckinpah son imposible de eludir. Es el maestro por excelencia de es tipo de películas donde el cowboy envejecido siente la duda aproximarse debido a su posible fracaso.