La Bella Durmiente
El autor :
Charles Perrault
Primera edición :
Contes de ma mère l'Oye, ou Histoires ou contes du temps passé avec des moralités, Barbin, 1697.
Resumen :
Una joven princesa, condenada por un hada malvalda a dormir durante cien años, es despertada por un hermoso príncipe con quien se casará y tendrá hijos . Sin embargo la madre del príncipe, que es "un poco ogresa", quiere devorar a sus nietos y a su nuera . Al final serán salvados in extremis.
Principales ilustadores :
Asensio
Allancé
Bernadette
A. Bertrand
Blain
Bour
Capdevila
Clément
Collier
Colo
Delafosse
Devéria
Didierjean
Doré
Elena
Grard
Garmendia
Giffey
Gigoux
Hoffmann
Kelek
Niubó
Laboudigue
Lavarello
Lorioux
Macías
Monreal
Pachecho
Pascual
Puig
Quintín
Rackham
Ramos
Saez
Sánchez
Selección de ediciones ilustradas :
En español
Cuentos, il. de Gustavo Doré, trad. de Fco. de la Vega, A. Ledoux édit. París, 1863.
La Bella Durmiente del Bosque, il., La Place, Sánchez y Cía, París, 1876.
La Bella Durmiente del Bosque, il. de Asha, Ramón Sopena, 1940.
Mi libro rosa de cuentos , il. de Ramón del Campo, Aguilar, 1943.
Cuentos Galos, il. de Jaime Palacín, Araluce, 1957.
Cuatro cuentos de Perrault, il. de Art Studium, Timun Mas, 1976.
La Bella Durmiente, il. de Vallés, Perea, 1995.
La Bella Durmiente, il. de Jesús Colomina, "Colo" , edic. bilingüe (español-inglés), Rueda, 1999.
En
francés y otras lenguas
Contes, il. de Achille Devéria, Mame, 1835.
Contes des fées de Charles Perrault, il. de Jean-François Gigoux, 150 grabados, Lecou, 1851.
Contes de Perrault, il. de Gustavo Doré, 384 grabados, Hetzel, 1862.
Les Contes de Perrault, il. de Félix Lorioux, Hachette, 1927.
La Belle au Bois dormant, il. de René Giffey, Delagrave, 1938.
La Belle au Bois dormant,
il. de René Giffey, 5 il. en blanco y negro a toda página, Librairie Delagrave, 1951.
La Belle au Bois dormant,
il. de Fernando Sáez, 5 il. en color, ed. G.P., 1971, 20/27, sin paginar.
La Belle au Bois dormant, seguido de Riquet à la houppe, ilustrado por André Bertrand, 18 il. en color, Casterman, 1972, 32 p.
La Belle au Bois dormant,
il. de Jose Luis Macias, 7 il. en color, ed. Hemma, s.d.
La Belle au Bois dormant, il. de Bernadette, Nord-Sud, 1984.
Contes de Perrault, il. de Danièle Bour, Grasset, 1984.
La Belle au Bois dormant,
il.
de John Collier, Grasset colección "Monsieur Chat", 1985.
Contes de Perrault, il. de
Kelek, Hatier, colección "Contes de...", 1986.
La Belle au Bois dormant, il.
de Maïté Laboudigue, Nathan, 1990.
La Belle au Bois dormant, il. de Mireille d'Allancé, ediciones Atlas, 1992.
La Belle au Bois dormant, il. de Marie Gard, Fleurus, 1993.
La Belle au Bois dormant, de Claude Delafosse, basado en Charles Perrault, il. de Christophe Blain, Gallimard jeunesse, 1994.
La Belle au Bois dormant, il. de Marie-Anne Didierjean, Lito, 1995.
Contes de Perrault, il. de
Frédéric Clément, Albin Michel, 1996.
Ricochet recomienda : La Belle au Bois dormant in Contes de ma mère l'Oye, de Charles Perrault, il. de Gustavo Doré, Gallimard, Folio Junior, 1988, + cinta de audio, cuentos leídos por Claude Villers, música de Eric Gérard.
A propósito de La Bella Durmiente :
El origen
El mito de Perséfone, la leyenda de Brunilda despertada por el beso de Sigfrido, testimonian la existencia de un fondo cumún simbólico muy antiguo que es desarrollado en Francia por Perrault a partir de la tradición oral. La Bella, dormida durante cien años por el hada mala y despertada por el beso del príncipe encantado, también podría ser la metáfora del entumecimiento invernal de la naturaleza y de la llegada de la primavera ; los nombres de los niños, Aurore y Jour, apoyan esta idea de la ilustración poética del mito solar.
Variantes de este cuento se encuentran incluso en Egipto y entre los Samoyanos.
La protagonista
Las hadas, sus
madrinas, han dotado a la princesa de todas las cualidades propias de una joven modelo del siglo XVIII : belleza, gracia, talento para la danza, el canto y la música ... Sin embargo, ella casi no tendrá tiempo ni ocasión de emplear esos dones : imagen del inevitable cumplimiento del destino, la Bella va a ser despertada por el príncipe con quien se casa, pero el futuro le reserva otros problemas : el príncipe , temeroso de su madre , le pide que continúe viviendo en su castillo por lo que verá a su esposo de forma intermitente ; su boda y el nacimiento de sus dos hijos permanecerán en la clandestinidad durante dos años y, cuando por fin sea reconocida como princesa le faltará muy poco para terminar siendo el plato principal de su suegra, y seguidamente el más importane ingrediente en una marmita llena de reptiles...
Para ir más lejos
El cuento de Perrault no
se termina, como muestran a
menudo las adaptaciones para niños , con el beso del príncipe y el despertar de todo el castillo . El último tercio de la historia es la parte más oscura : la reina-madre, "un poco ogresa", se empeña, en ausencia de su hijo, en devorar a sus nietos y a su nuera, acompañados de una buena salsa ... Aunque este capítulo, sin duda el menos poético, no es el mejor del cuento, ocupa un lugar importante en el desarrollo de la trama, por lo que ignorarlo significaría desnaturalizar la historia.
Hay que destacar que el tema del sueño mágico y del despertar por el beso del príncipe encantado también se encuentra en la Blancanieves de los Hermanos Grimm. Lo mismo ocurre con el cuento de los inocentes condenados a muerte por la malvada reina que quiere - y cree - comérselos, y son salvados por un sirviente de buen corazón que les remplaza por animales.
La moraleja, irónica y poco relacionada con el cuento, se burla particularmente de las mujeres...
Estudios críticos
Les Contes de Perrault, de P. Saintyves, Nourry, 1923.
Autour des contes de fées, de J. Roche-Mazon, Didier, 1968.
Les Contes de Perrault, culture savante et traditions populaires, de Marc Soriano, Gallimard, 1968.
Le Dossier Perrault, de Marc Soriano, Hachette, 1972.
Psychanalyse des contes de fées de Bruno Bettelheim, Laffont, 1976.
Introduction aux contes de Grimm et de Perrault : histoire, structure, mise en texte, de Lilyane Mourey, Lettres Modernes, 1978.
Le pouvoir des contes, de Georges Jean, Casterman, 1981.
La Petite Fille dans la forêt des contes, de Pierre Peju, Laffont, 1981.
Le conte de fées
littéraire en France de la fin du 17ème siècle à la fin du 18ème siècle, de Raymonde Robert, Presses Universitaires de Nancy, 1981.
Les contes et leurs fantasmes, de Jean Bellemin-Noël, PUF, 1983.
Du sang et du sexe dans les Contes de Perrault, de Jean-Pierre Mothe, L'Harmattan, 1999.
Ouvrages de dames, miroirs des femmes - Les contes, in Nous voulons lire n°123, Actas del Segundo coloquio de Aspe, mayo de 1997, en torno al tercer centenario de los Cuentos de Perrault.
Las adaptaciones de La Bella Durmiente :
La literatura
Este cuento también es el tema de Dornröschende los Hermanos Grimm.
Las adaptaciones para los niños
En español
Rosabel, la Bella Durmiente, il. y adap. de M.
Niubó, Mateu, 1953.
La Bella Durmiente del Bosque, il. de María Barrera, adap. de A. Vidal Sales, reedic., Bruguera, 1958.
La Bella Durmiente, il.
de María Pascual, adap. de Eugenio Sotillos, Toray, 1972.
La Bella Durmiente, il. de Roser Puig, adap. M.D.Camps Cardona, Nauta, 1980.
La Bella Durmiente, il. de Horacio Elena, adap. de Carlo Frabetti, Océano, 1983.
La Bella Durmiente, il. de John Collier, adap. de Joëlle Eyheramonno, Anaya, 1985.
La Bella Durmiente, il. de Garmendia, textos de María Cristina Soler, Editors, 1986.
La Bella Durmiente, il. de María Teresa Ramos, adap. de Miguel Perales, Hymsa, 1987.
La Bella Durmiente del bosque, il. de José M. Lavarello, adap. de Eduard José, Parramón, 1988.
La Bella Durmiente, il. de José Ramón Sánchez, adap. de Julia Tornero, Algaida, 1988.
La Bella Durmiente, il. de Francisco Capdevilla, adap. de Rosario de la Iglesia, Planeta De Agostini, 1992.
Cuentos de Perrault, il. de A. Asensio, adap. de E.J. e I. Sánchez, Parramón, 1992.
La Bella Durmiente, il. de Miguel Ángel Pacheco, adap. Benjamín Aragón, Anaya, 1995.
La Bella Durmiente, il. de Beatriz Quintín, texto de Stanley Solana, M.E., 1995
La Bella Durmiente, il. de Christopher Abbrederis, adap. de Miquel Desclot, La Galera, 1997.
La Bella Durmiente, il. de Violeta Monreal, adap. de Concha López Narváez, Bruño, 1998.
En francés
La Belle au Bois dormant, de
Walt Disney, 25 il. en color, Hachette, colección "Grands Albums", 1971, 23/32, 32 p.
La Belle au Bois dormant,
contada por Nicole Vallée, ilustraciones de Denise Chabot, 21 il. en color, F. Nathan, 1973.
Songes de la Belle au Bois dormant, il. de F.
Clément, Editions Casterman 1997, Colección "Les authentiques".
Nadja, La laide au bois dormant, il. de Grégoire Solotareff, L'Ecole des Loisirs, 1991 : el cuento al revés.
La Belle au Bois dormant en el CD Monsieur le Comte de Perrault, texto de Charles Perrault, música de J.L. Negro-Pius y Laurent Bacri, voces de Bérénice y Claude Brasseur, 1994.
El teatro
La Belle au Bois dormant, obra en 5 actos de Octave Feuillet, 1865.
El cine
La Bella Durmiente, película de Walt Disney Productions (1959)
La música
La Belle au Bois dormant, de Carafa de Colobrano, 1825.
La Belle au Bois dormant, de Louis Hérold, 1829.
La Belle au Bois dormant, ópera de Charles Litolff, 1874.
La Belle au Bois dormant, de Tchaïkovsky, op.66, 1890.
Pavane de la Belle au Bois dormant, de Maurice Ravel, 1908.
La Belle au Bois dormant, cuento musical en 3 actos, de Respighi,
1920.
La danza
La Belle au Bois dormant, ballet con música de Louis Hérold, 1829.
La Belle au Bois dormant, ballet de Marius Petipa con música de Tchaïkovsky, 1890, todavía se representa en nuestros días en sus diferentes versiones y adaptaciones.
Un extracto de La Bella Durmiente :
[Contes de ma mère l'Oye, de Charles Perrault, ill. de G. Doré, Gallimard, Folio Junior, 1988.]
Au
bout de quinze ou seize ans, le Roi et la Reine étant allés
à une de leurs Maisons de plaisance, il arriva que la jeune Princesse, courant un jour dans le château, et montant de chambre en chambre, alla jusqu'au haut d'un Donjon, dans un petit galetas, où une bonne vieille était seule à filer sa quenouille. Cette bonne femme n'avait point ouï parler des défenses que le Roi avait faites de filer au fuseau. "Que faites-vous là, ma bonne femme ? dit la Princesse. - Je file, ma belle enfant, lui répondit la vieille qui ne la connaissait pas. - Ha ! Que cela est joli, reprit la Princesse, comment faites-vous ? Donnez-moi que je voie si j'en ferais bien autant." Elle n'eut pas plutôt pris le fuseau, que comme elle était fort vive, un peu étourdie, et que d'ailleurs l'Arrêt des Fées l'ordonnait ainsi, elle s'en perça la main, et tomba évanouie.
Película de la Bella durmiente en este sitio